Manto de Afrodita | Carmen Araujo Arte | 2008

| OBRAS
Manto de Afrodita, mi piel. Detalle La Carnicería 2008. 40 x 182 cm

“La piel que nos cubre y contiene es también una apariencia y la constancia del paso del tiempo que en nuestra mente puede ser un instante. Alexandra Kuhn detiene y arregla el tiempo pasado a través de la costura como ritual y la creación de una nueva lozanía. El Manto de Afrodita está hecho de pequeños cuadros con pétalos encapsulados en plástico en su momento de mayor esplendor. Los pétalos envejecen, aún entre la asepsia, y aparece una nueva belleza, una estructura traslúcida de nervaduras en tonalidades de marrón. Es a la vez una tela, una piel y el lienzo en el que se desarrolla un dibujo de la naturaleza.”
Sonia Casanova para la expo colectiva «De plomo en Oro» con Valentina Álvarez, María Carmen Carrillo y Gabriela Di Stefano. 2008

Luego 2021 en mis anotaciones para un curso de Cábala y Arte:

Zarathustra de Nietzsche citado por Eugenio Trías referente al hombre plenamente realizado, el cual “no quiere la felicidad, sino que quiere obras”.
Una obra es: “Desbordar el propio límite”. Descontenerse. Desbordarse. Desplegarse. Entenderse. Expandirse. Darse [por obligación, acción vandálica del otro en partes como Dioniso o Apolo]. Y si hablamos de luz: proyectarse.
“Saltar por encima” de la propia piel. / “Todo lo cual comporta riesgos: riesgo de , riesgo de perecer y de morir.”
El aporte de Nietzsche (y el que ofrece un cambio de paradigma en relación al texto anterior) consiste en “subordinar el principio de conservación a principios de fertilidad creatividad” desbordarse en obra siendo, sin inmolación.
Darse manteniendo el principio de conservación. Potenciar aquellas unidades intermedias (toda síntesis, [unirnos, cohesionarnos para sintetizar]) nos ayudará.

A partir de esta obra surge un año luego la serie Mantos, uno de Apolo, uno de Hefesto, otro de Démeter, otro de Hestia que estuvieron en la FIA 2009.